Lady Dragona

Inés Arias de Reyna

Elegir las palabras

Escrito por el 1 mayo 2013 en De escritura en general | 4 comentarios

La elección de las palabras siempre ha de ser exquisita en un escritor. Sin embargo, en el microrrelatista la relación con las palabras se asemeja a la del joyero con un diamante.

Cada palabra y cada cada signo de puntuación son elegidos con la precisión de un cirujano. Nada sobra, nada falta, cada pieza del puzle es indispensable y la seleccionamos tras meditarlo con la calma que toda decisión importante requiere.

Una palabra puede cambiar el tono de un relato y un signo de puntuación, el sentido del mismo.

En mi piscina habita el fantasma de un niño ahogado. Se acurruca en un rincón y con mirada triste me suplica que la llene.

Santiago Eximeno (en Literatura Prospectiva)

La palabra «niño» en este contexto no está cargada de ningún matiz expresivo que muestre la relación del narrador con ese pequeño, por lo que toma un tono aséptico. Veamos qué sucede si cambiamos esa palabra:

En mi piscina habita el fantasma de un mocoso ahogado. Se acurruca en un rincón y con mirada triste me suplica que la llene.

¿Qué relación percibimos ahora entre el narrador y el fantasma? Sin duda, el tono ha cambiado debido al carácter despectivo de la palabra «mocoso».

En mi piscina habita el fantasma de un chiquillo ahogado. Se acurruca en un rincón y con mirada triste me suplica que la llene.

De nuevo, ha cambiado el tono del texto, ahora más familiar y cariñoso. La percepción del lector del narrador que nos habla ha cambiado en los tres casos. Sin duda, el escritor eligió «niño» por una razón, porque buscaba un efecto concreto. De la misma manera que nosotros hemos de escoger cada punto, cada coma, cada verbo y cada adjetivo con la conciencia del efecto que van a provocar.

4 comentarios

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  1. Ana Vidal

    Muy interesante, Inés, es cierto que cada palabra cambia el sentido, la forma de decirlo. Esto no es escribir, es orfebrería pura.
    Un abrazo

  2. Cambios Virtuales

    Excelente post creo que escoger las palabras exactas para una buena narración es muy importante ya que tenemos 5 segundos para captar al lector

  3. ilken

    Este post me ha hecho reflexionar bastante.
    En tu demostración das a entender que los microrrelatos funcionan como una ecuación matemática, y eso me parece muy interesante porque para mi son una auténtica obra de ingeniería.
    Un buen microrrelato, como cualquier manifestación artística llevada a su mínima expresión, deja sus elementos fundamentales al descubierto, aunque no desnudos, porque hay una estética que los viste, y esa estética parece residir en el forma en que la lógica y las matemáticas se entrelazan en una suerte de estructura plástica, como la geometría para la pintura, o el sistema dodecafónico para la música.

    • ladydragon

      Bueno, a mí no me gusta hablar de matemáticas cuando nos referimos al arte, porque puede llevarnos a aquello de las proporciones áureas con las que ya se rompió hace mucho tiempo. El arte no ha de ser ni bello ni asemejarse a la perfección matemática, porque el arte expresa la condición humana que es fea e imperfecta al mismo tiempo que bella y sublime :).

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