Inés Arias de Reyna

Imitar a los maestros

Posted by on 12 diciembre 2012 | 0 comments

La imitación del autor admirado (sea un clásico o un contemporáneo) es uno de los ejercicios más saludables que conozco: porque primero crees pecar de soberbia, para después darte cuenta de que no vas a llegar a ese listón tan alto que te has puesto, para, acto seguido, descubrir que puedes cambiar algunas cosas, adaptarlas a ti, porque tu tema, tu historia, tus personajes no son del todo los de la obra de origen. Y, así, paso a paso, decisión tras decisión, vas alejándote de la obra maestra, y vas convirtiendo tu novela (o tu relato) en algo que no tiene que ver, pero sí, pero no, pero, bueno, he hecho lo que he podido, he sacado de mí lo mejor que tenía.

Esa frase, más que ninguna otra, marca el camino a la Ítaca del escritor: he escrito lo mejor que hoy podía escribir.

Mañana será otro día.

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