Inés Arias de Reyna

«La Trinidad Primigenia»

Publicado por el 6 julio 2011 | 2 comentarios

Al principio convivían la Nada, el Silencio y la Eternidad. Vivían en armonía como uno solo. Una trinidad que permanecía inmutable y feliz.

Pero la Nada suspiró y el eco de aquella exhalación se intensificó, se intensificó, se intensificó… hasta que el Silencio explotó en miles de sonidos.

Cada uno de los ruidos exigían cosas que los produjeran, por lo que la Nada reventó y se convirtió en miles de elementos que se unieron a su sonido, como si nunca hubieran estado separados.

Pero esa comunión de materia y sonido requería de un instante propio, lo que llevo al último trinitario a dividirse y a convertir el Tiempo Único e Indivisible en millares de lapsos que se fusionaron con la materia y el sonido.

La Nada, el Silencio y la Eternidad, la Trinidad Primigenia, dio paso a la Materia, el Sonido y el Tiempo, que conviven como si fueran uno, pero mutables y no siempre felices.

Inés Arias de Reyna
Pedrezuela, 5 de julio 2011

2 Comentarios

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  1. B.Rivero

    Precisamente en el conflicto está la fuerza creadora ¿no? Las batallas destruyen y originan nuevos combatientes.
    Salud!

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