Inés Arias de Reyna

Un paseo por el bosque

Publicado por el 1 agosto 2012 | 0 comentarios

El aprendizaje de la escritura es lento, no es una carrera de cien metros que os exija que lleguéis a la meta los primeros, sino una maratón, una carrera de fondo, de aguante, sí. O mejor dicho, qué carrera, ni qué ocho cuartos, es un paseo, en el que podéis disfrutar de muchos árboles. Algunos los veis y no los reconocéis, otros todavía no están en vuestro plano visual porque los tapan los de delante, los hay que ya tienen nombre, aunque de tanto mirarlos les estáis cogiendo manía. Vale, respirad hondo, descansad, sentaos en un claro, aquel que está al fondo parece un buen lugar, ¿escucháis el riachuelo?

Bosque mágico

Tomad aire, llenad vuestros pulmones, disfrutad de la tranquilidad del bosque, saboread la consciencia de que os rodean los árboles que más adelante os ayudarán a continuar el camino, pero ahora, no, ahora dejaos llevar, permitid a vuestra mente que se libere de todo lo aprendido, que vuele, porque, lo que ya esté dentro de vosotros, volverá sin que se lo pidáis y, lo que todavía no se ha quedado, llegará el día que sea vuestro. Hoy no conseguiréis aprenderlo todo de golpe, ¿verdad? Pues entonces, mejor disfrutad de vuestro camino, observad los árboles, aceptad aquellos que ya conocéis, sed pacientes con vosotros mismos y aceptad que reconocéis algunos a los que no podéis poner nombre. ¿Cómo se llamaba este recurso?, ¿cómo era eso que Inés decía sobre el ritmo o el tono?, ¿y lo de la realidad y la ficción?, ¿y lo del narrador? Liberaos de todas esas preguntas. Simplemente, escribid. Lo demás ya llegará. Solo es cuestión de tiempo y de regocijarse en el camino.

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